viernes, 13 de octubre de 2017

Enhebrando



Enhebrada al ocaso

con el destino de copiloto

respiro sus desteñidos colores

La lucha es entre los silencios

y hiere el aire un rayo de luna traslucida

Las sombras muerden  quietud

y la noche extiende intensidad

Tiene brazos fuertes

y manos con anillos de estrellas

Desbarajuste de sentir

sin la vanidad de la luz

ni temor al juicio

libera pájaros que me anidan

Vuelan alas de cristal

 surcando noche y memorias

y entre ganas y mentiras  

te siento como mi mejor bolero


Gizela Rudek J



Safe Creative #1710134422881

martes, 10 de octubre de 2017

Por los cerros de Úbeda cantando Fly me to the moon

En España "nos vamos por los cerros de Úbeda" y en Venezuela "andamos por la luna" A quien no le han regalado algún día un ¡Mijita (o) andas en la luna! Ambos "paseos", implican resta de concentración y harto despiste, con resulta más o menos grave, dependiendo de la enjundia del momento y las circunstancias. No he de negar que me identifico, y me identifican, con ambas expresiones. Pero fuera de la instrumentalización de las frases, desde el punto de vista poético ambas son hermosas imágenes per se. Ya cantaba Frank Sinatra su hermoso Fly me to the moon y el gran Machado versaba "Cerca de Úbeda la grande/cuyos cerros nadie verá/me iba siguiendo la luna sobre el olivar"
Ahora bien, para que los venezolanos intentemos despistarnos de la cruda realidad, necesitamos más que bellos versos y románticas canciones. ¡Y vaya qué mucho más!
Al leer que China ha enviado al espacio un satélite venezolano, provoca poder vivir en la luna, o que nos expriman las neuronas, como exprimen las aceitunas en la bella Úbeda, a fin de entender semejante dislate. El Satélite José Antonio Sucre, nos dicen será utilizado para "la inspección de los recursos de la tierra, la protección del medio ambiente o la prevención de movimientos sísmicos"
¿Más movimientos sísmicos? ¿No son suficientemente sísmicas, las lágrimas y el horror de las madres de niños que mueren diariamente en hospitales a falta de camas, medicamentos y equipos médicos?¿ No es suficiente sismo de incredulidad, el que, en uno de los países con la mayor reserva petrolera del mundo no haya comida, y la escasa que se vende a precio "solidario", se utilice como bozal de arepa, a través de las cajas CLAP.?
Por eso es imposible para esta aprendiz no preguntarse ¿Cuántas toneladas de alimento y medicinas, impulsaron ese satélite que nos chismeará sismos? ¿Cuántas comisiones le cayeron a algunos boliburgueses comisionistas?
Y mientras el país sufre su propia demolición sin que los satélites ayuden, el Ministro de Defensa, que no ha llorado los cientos de jóvenes asesinados en manifestaciones, ni ha llorado a los asesinados por la delincuencia, ni a los que permanecen presos, (algunos con boletas de excarcelación emitidas por juez) ni ha llorado al concejal que murió en la cárcel por falta de atención médica; ayer lloró por la muerte hace 50 años, del Che Guevara.
Luto comunista aparte, cada día el circo de los candidatos maduristas para la elección de gobernadores, "va in crescendo". Así, la candidata Yelitza Santaella se sube a un cuadrilátero para "boxear" y deleitar a sus seguidores oficialistas, mientras el candidato Lacal se monta en un burro a fin de visitar un medio de comunicación. Para no quedar relegada la candidata Carmen Meléndez se monta en carritos chocones de feria, y Rodolfo Torres se viste de Burriquita para escenificar el tradicional baile. Hablar de necesidades, de urgencias, de cómo paliar la crisis, nada de nada y ni aquella famosa locución latina de Pan y Circo aplica, ya que solo tenemos circo y largas colas para comprar un trozo racionado de pan.
¿De verdad ante este espectáculo cutre y degradante, además de los gravísimos problemas que afronta día a día Venezuela, ganará la teoría de la abstención? ¿De verdad se permitirá que estos "candidatos estadistas" aparezcan ante el mundo diciendo que el comunismo trasnochado que está arruinando Venezuela, ha ganado todas las gobernaciones y por ende son mayoría en el país?
Sabemos que será difícil, que lloverán las trampas, que los gobernadores electos, tanto del oficialismo como de la oposición, no podrán desarrollar su cargo, porque solo el núcleo duro de sátrapas de Maduro, ordena y dispone en el país. Sabemos que hay desaliento y tristeza, sabemos que hay confusión y personas que critican mucho y hacen poco. Todo eso se conoce de antemano, pero hay que votar. Hay que amargarles su dictadura y su cinismo, hay que demostrarle al mundo, que seguimos siendo una mayoría democrática por la cual vale la pena pelear y presionar, hasta que salgan los trasnochos comunistas criminales e ineficientes de nuestra hermosa Venezuela

domingo, 1 de octubre de 2017

El infierno venezolano del Socialismo del Siglo XXI



Mi corazón con las Vegas,  y todo el pueblo estadounidense Una masacre, un acto de odio y malignidad 


En la existencia hay días buenos y días malos. Días con tinte de esperanza y días en que el color negro, se queda corto en oscuridad. En Venezuela a medida que se acerca el día de la votación para elegir gobernadores, el régimen hiperboliza sus mentiras y sus marramucias, y los extremistas de la oposicion se vuelven más agresivos. Lamentablemente, el haber vivido tantos años salpicados de un constante odio, de una constante violencia verbal y violencia en acción, siempre tan injusta, tan cochina y tan inhumana; ha generado que "ese sentimiento" tan equivocado, se instale en algunos opositores.
En nuestra asimétrica guerra contra la dictadura, no tenemos armas. No tenemos un ejército que cumpla con la Constitución Y la gran mayoría tenemos mucho miedo y a la vez tenemos esperanzas y tenemos tristeza.Toda esa madeja de sentimientos, a veces necesita ser drenada, y la imaginación es una manera efectiva y segura, ya que no hace daño ni agrede a nadie. Yo, ciento de veces he soñado que bajan del cielo soldados extranjeros grandototes y fuertotes, y se llevan a Maduro y compañía a la cárcel de la Haya. Eso sí, el único día que mi imaginación fue causa de pesadillas y desasosiego, fue el día que me imaginé una acción tipo Zelaya en Honduras. Porque ver en mi mente a Maduro y Cabello en paños menores, fue demasiado, hasta para mi imaginación.

Así que imaginación toda la que se quiera y pueda, pero actuar con la agresividad y la maldad del régimen chavista, contra nosotros mismos, es demasiado triste. Todos tenemos derecho, a estar o no, de acuerdo con votar en las elecciones de gobernadores (si es que  habrá) Derecho a vomitar odio unos contra otros, solo aleja las energías que deben ir dirigidas contra la dictadura. Yo soy de las que considera que hay que ir a votar. Porque frente al peor escenario posible, queda al menos, poder dejarle a la dictadura , ese sabor amargo de saberse en súper escuálida minoría. 
Y es demasiado importante no perder el norte. Hay venezolanos muriendo de hambre, muriendo por falta de medicinas, muriendo por una delincuencia socia de la dictadura.
Desgraciadamente, se ha vuelto común, ver fotografías de recién nacidos hospitalizados en cajas de cartón, de personas enfermas atendidas en el piso de hospitales. O de parturientas dando a luz en bancos de hospitales, como es el caso de esta fotografía que acompaña mis pensamientos y mi tristeza hoy,  tomada en el área de espera del hospital del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales en la ciudad de Barquisimeto. Imagen...  que demuestra el infierno que nos dejó el Socialismo del Siglo XXI 





OBRAS DE MENTEINVISIBLE