En castellano gramaticalmente, el mundo, está clasificado como concepto de género masculino, al igual que el río, el trueno, el rayo, el sol, el lago...
La vida, la luna, las estrellas, pertenecen al género femenino. Al igual que las flores en plural, la pasión y la poesía. Desde mi particular semántica, muchos de los conceptos gramaticales de genero femenino, los percibo ligados intrínsecamente a lo bello y suave de ser mujer. A lo femenino que nos distingue, con nuestras razones, pasiones e intuiciones. A la factoría de humanidad y sentimientos de nuestro vientre y alma.
La fuerza también es un concepto femenino que llevamos por siglos arraigada en el espíritu, y de ella han tenido que hacer acopio por siglos las mujeres, porque ese concepto, femenino gramaticalmente, es utilizado por el MACHO, sin mediar ni gramática, ni justicia, ni lógica, en contra de la existencia y los derechos de la mujer.
¿Será que el MACHO universal, es un estudioso de la lengua castellana , que conoce el genero femenino de las lágrimas y por eso se empeña con saña, en verlas sobre nuestro rostro?
¿Será su único recurso a fin de que su falo se sienta dueño del mundo?
Fuera de la gramática, donde todo ya está reglado, estudiado y más que explicado para los amantes de esta disciplina, la vida continúa con sus conflictos políticos, la lucha por el poder, la pulsión muerte desatada por cuanto camino existe
Y no importa en qué rincón del mundo se encuentren MACHOS, ni su color de piel, su estatura o idioma; tampoco importa si su lucha de poder es por ideología, o religión, o por marcar territorio, así sea en un país o un hogar; la cuerda revienta siempre por lo más delgado: La mujer.
No hay que convertirse en ratón de hemeroteca, no es necesario ser activista de alguna organización de derechos humanos, basta con simplemente hojear la historia o la prensa y los ejemplos escupen sangre y semen desde sus páginas.
La mujer ha sido y sigue siendo víctima de violaciones, maltratos físicos, psicológicos y muerte, en cualquier confín del mundo.
En la Segunda Guerra Mundial la violación de las mujeres llegó a su máximo grado de expresión. Cientos de miles de mujeres fueron violadas por las tropas nazis, sobre todo en su avance hacia el este de Europa. En los campos de concentración, se crearon burdeles donde se obligó a las mujeres a prostituirse, bajó la genial lógica, de que los prisioneros, “desfogados” tendrían más fuerza para trabajar. Posteriormente en el mismo conflicto, se produjo “la revancha” de los soldados soviéticos y se estima que dos millones de mujeres fueron violadas y torturadas, en su avance por el III Reich, como cobro por las atrocidades de los nazis
En el conflicto armado interno que tuvo lugar en Guatemala durante más de 30 años, la violencia sexual constituyó una práctica generalizada. Unas cinco mil mujeres fueron violadas por agentes del estado como política contrainsurgente. Recién ahora, treinta y cinco años después, en el Primer Tribunal de Conciencia contra la Violencia Sexual, se intenta hacer justicia.
En Zimbabue AIDS-Free World prepara un informe de 64 páginas con denuncias contra el presidente, por haber dirigido una estrategia de terrorismo sexual contra las mujeres desde el año 2000. En él hay 380 violaciones, documentadas, cometidas por 241 perpetradores en 10 provincias de Zimbabue
En Colombia entre los paramilitares, la FARC y ahora algunos soldados de las bases militares americanas, ya ni se lleva correctamente la cuenta, y los grupos ¿ideológicos? se lanzan cifras a la cara, y las mujeres violadas y esclavizadas, son meras estadísticas, para acusarse unos a otros, usando la nueva fórmula matemática: dos maldades = nada; para sus mentes y las de sus seguidores.
El año pasado, sólo en España fueron identificadas 1.301 víctimas de trata de mujeres con el fin de la explotación sexual.
Y recientemente el Observatorio Italiano Criminal y Muldisciplinar de la Violencia de Género, con datos que proceden del Consejo de Europa, publicó que la VIOLENCIA FAMILIAR, del marido, compañero, novio o padre, es la primera causa en el mundo de muerte e invalidez permanente, entre las mujeres de 16 a 44 años.
En Afganistán, los Talibanes cometieron un verdadero holocausto femenino. Y hoy en plena guerra siguen siendo las mujeres víctimas de atrocidades, con el agravante, de que la comunidad internacional, que tanto "cacareó" esa injusticia, se está olvidando de ellas.
Sigue el infinito maltrato por parte de los MACHOS afganos y no hay suficientes refugios donde ellas puedan acudir, para huir de su destino.
La vida, la luna, las estrellas, pertenecen al género femenino. Al igual que las flores en plural, la pasión y la poesía. Desde mi particular semántica, muchos de los conceptos gramaticales de genero femenino, los percibo ligados intrínsecamente a lo bello y suave de ser mujer. A lo femenino que nos distingue, con nuestras razones, pasiones e intuiciones. A la factoría de humanidad y sentimientos de nuestro vientre y alma.
La fuerza también es un concepto femenino que llevamos por siglos arraigada en el espíritu, y de ella han tenido que hacer acopio por siglos las mujeres, porque ese concepto, femenino gramaticalmente, es utilizado por el MACHO, sin mediar ni gramática, ni justicia, ni lógica, en contra de la existencia y los derechos de la mujer.
¿Será que el MACHO universal, es un estudioso de la lengua castellana , que conoce el genero femenino de las lágrimas y por eso se empeña con saña, en verlas sobre nuestro rostro?
¿Será su único recurso a fin de que su falo se sienta dueño del mundo?
Fuera de la gramática, donde todo ya está reglado, estudiado y más que explicado para los amantes de esta disciplina, la vida continúa con sus conflictos políticos, la lucha por el poder, la pulsión muerte desatada por cuanto camino existe
Y no importa en qué rincón del mundo se encuentren MACHOS, ni su color de piel, su estatura o idioma; tampoco importa si su lucha de poder es por ideología, o religión, o por marcar territorio, así sea en un país o un hogar; la cuerda revienta siempre por lo más delgado: La mujer.
No hay que convertirse en ratón de hemeroteca, no es necesario ser activista de alguna organización de derechos humanos, basta con simplemente hojear la historia o la prensa y los ejemplos escupen sangre y semen desde sus páginas.
La mujer ha sido y sigue siendo víctima de violaciones, maltratos físicos, psicológicos y muerte, en cualquier confín del mundo.
En la Segunda Guerra Mundial la violación de las mujeres llegó a su máximo grado de expresión. Cientos de miles de mujeres fueron violadas por las tropas nazis, sobre todo en su avance hacia el este de Europa. En los campos de concentración, se crearon burdeles donde se obligó a las mujeres a prostituirse, bajó la genial lógica, de que los prisioneros, “desfogados” tendrían más fuerza para trabajar. Posteriormente en el mismo conflicto, se produjo “la revancha” de los soldados soviéticos y se estima que dos millones de mujeres fueron violadas y torturadas, en su avance por el III Reich, como cobro por las atrocidades de los nazis
En el conflicto armado interno que tuvo lugar en Guatemala durante más de 30 años, la violencia sexual constituyó una práctica generalizada. Unas cinco mil mujeres fueron violadas por agentes del estado como política contrainsurgente. Recién ahora, treinta y cinco años después, en el Primer Tribunal de Conciencia contra la Violencia Sexual, se intenta hacer justicia.
En Zimbabue AIDS-Free World prepara un informe de 64 páginas con denuncias contra el presidente, por haber dirigido una estrategia de terrorismo sexual contra las mujeres desde el año 2000. En él hay 380 violaciones, documentadas, cometidas por 241 perpetradores en 10 provincias de Zimbabue
En Colombia entre los paramilitares, la FARC y ahora algunos soldados de las bases militares americanas, ya ni se lleva correctamente la cuenta, y los grupos ¿ideológicos? se lanzan cifras a la cara, y las mujeres violadas y esclavizadas, son meras estadísticas, para acusarse unos a otros, usando la nueva fórmula matemática: dos maldades = nada; para sus mentes y las de sus seguidores.
El año pasado, sólo en España fueron identificadas 1.301 víctimas de trata de mujeres con el fin de la explotación sexual.
Y recientemente el Observatorio Italiano Criminal y Muldisciplinar de la Violencia de Género, con datos que proceden del Consejo de Europa, publicó que la VIOLENCIA FAMILIAR, del marido, compañero, novio o padre, es la primera causa en el mundo de muerte e invalidez permanente, entre las mujeres de 16 a 44 años.
En Afganistán, los Talibanes cometieron un verdadero holocausto femenino. Y hoy en plena guerra siguen siendo las mujeres víctimas de atrocidades, con el agravante, de que la comunidad internacional, que tanto "cacareó" esa injusticia, se está olvidando de ellas.
Sigue el infinito maltrato por parte de los MACHOS afganos y no hay suficientes refugios donde ellas puedan acudir, para huir de su destino.
Bibi Aisha.

Fue vendida por su padre a los 10 años a un Taliban casado en la población de Uruzgan
La mantuvo viviendo en el establo con los animales hasta los 12 años. Tan "delicado él" espero que Bibi tuviese su primera menstruación para desposarla. Una vez en la casa, las golpizas propinadas por todos los miembros de la familia y su marido, fueron tan intensas, que creyó morir.
Huyó y fue apresada y recluida en prisión, donde permaneció 4 meses detenida, hasta que su padre la buscó y la entregó de nuevo a su marido; quien muy "ofendido" le cortó la nariz y las orejas, y la abandonó en una montaña para que muriera desangrada.
Afortunadamente la encontraron soldados americanos y la trasladaron a un hospital militar, donde estuvo dos meses sanando sus graves heridas.
Cada día el padre de Bibi Aisha, se acercaba hasta el hospital intentando que le entregaran a su hija. Pero fue rescatada por una mujer Afgano-Americana que la llevo a Kabul a uno de los centros de refugio de la organización Women for Afgan Women.
Bibi Aisha en medio de la tragedia ha tenido suerte, así suene irónica la palabra en su historia.
La organización la traslada a los Estados Unidos, donde se ofrecieron médicos y clínicas, recomponer con cirugía estética su rostro.
Bibí Aisha tendrá gracias a Women for Afgan Women y la humanidad de algunos médicos, una nueva oportunidad, pero son muchas las mujeres, que siguen a merced del machismo Taliban.
La mantuvo viviendo en el establo con los animales hasta los 12 años. Tan "delicado él" espero que Bibi tuviese su primera menstruación para desposarla. Una vez en la casa, las golpizas propinadas por todos los miembros de la familia y su marido, fueron tan intensas, que creyó morir.
Huyó y fue apresada y recluida en prisión, donde permaneció 4 meses detenida, hasta que su padre la buscó y la entregó de nuevo a su marido; quien muy "ofendido" le cortó la nariz y las orejas, y la abandonó en una montaña para que muriera desangrada.
Afortunadamente la encontraron soldados americanos y la trasladaron a un hospital militar, donde estuvo dos meses sanando sus graves heridas.
Cada día el padre de Bibi Aisha, se acercaba hasta el hospital intentando que le entregaran a su hija. Pero fue rescatada por una mujer Afgano-Americana que la llevo a Kabul a uno de los centros de refugio de la organización Women for Afgan Women.
Bibi Aisha en medio de la tragedia ha tenido suerte, así suene irónica la palabra en su historia.
La organización la traslada a los Estados Unidos, donde se ofrecieron médicos y clínicas, recomponer con cirugía estética su rostro.
Bibí Aisha tendrá gracias a Women for Afgan Women y la humanidad de algunos médicos, una nueva oportunidad, pero son muchas las mujeres, que siguen a merced del machismo Taliban.
Para colaborar con Women for Afgan Women, y sus refugios y escuelas, pinchar aquí.
VIDEO
Un beso inmenso... de una mujer afortunada.