un pretérito abotagado de tiempo
Navegando juntos por las horas
deshojamos las minucias de los segundos
Se ensancha como el horizonte
me resta en cada sol tras su colina
No le hablo de nuestra muerte
pero me muere de a poquito
como el lucero del alba
y las hojas de los arboles
dorando mansas la tierra
Él persigue mi totalidad trajeado de olvido
Yo me empeño en olvidarlo armando sueños
Hostiles en secreto pero día a día más cercanos
nuestros pasos se confunden en la bruma
de aquellas mil y una preguntas
en las que no acerté contar mi historia.
Gizela Rudek J