Ese con quien imaginé dos vidas
y en ellas me atisbo
y aquel que no logré querer lo suficiente
en una trampa de ruin destino
El que convive entre mis muertos
debiéndole flores con verdades en su sepultura
y aquel que nunca más bebió de mis fuentes
porque mi sentencia fue desierto
Ese quien fue afán de mis sueños
con resulta de quimera
y excusa para medirme en desatino
Cuando el sol se pone de rojos clamando por estrellas
se suceden más allá de mis carnes
en el centro de mí misma
hombres que me sirvieron primavera
Gizela Rudek J