Se acercaba el tiempo de cambiar de piel
Dejar algunos cabos atados
y soltar antiguos nudos
Miró entre lo registrado
Ahí los pecados y las vergüenzas
se esconden abrazados en agudas esquinas
Los perdones yacen acomodados a la sombra de las penitencias
Algunas virtudes agotadas nadan entre chapuzas de alma
Y detrás de todo
erguida
una larga fila de sueños empolvados
Intuyendo el desgarro
el corazón se estremece con fuerza
Ante sus ojos
Caen verdades
Caen mentiras
Y en total desorden
todas visten la misma intención
Ya no se distingue
lo auténtico y lo falso
que cementa andados caminos
Gizela Rudek J
QUE TARDE
-
Que tarde
más hermosa.
Qué dulce
es esta brisa
que acaricia
sin prisa
la piel
de cada cosa.
Se ha detenido,
ociosa,
la mirada
indecisa
y asoma
la sonris...
Hace 2 días